Capital necesario para hacer trading

La rentabilidad se define como la relación entre el beneficio obtenido comparado con los recursos totales que se han empleado para conseguir tal beneficio. En economía, la rentabilidad financiera es el cociente entre el beneficio obtenido con los recursos empleados para alcanzar dicho lucro.

La rentabilidad y el riesgo son dos conceptos que van muy unidos a la hora de tomar decisiones de inversión. Todas las inversiones que se realizan conllevan un riesgo y se realizan esperando una rentabilidad. Toda inversión se realiza pensando obtener unos rendimientos futuros, sin embargo, estos rendimientos no son seguros, pueden ser unos rendimientos altos, bajos, nulos e incluso negativos. La incertidumbre sobre lo que va a generar la inversión es el riesgo.

El riesgo, normalmente se mide con la volatilidad. Se trata de una fórmula matemática que determina la variación el precio de un activo respecto a su media durante cierto periodo de tiempo. Cuanto más volátil es el activo mayor es el riesgo de la operación. A mayor riesgo, mayor rentabilidad esperada.

Del mismo modo que para cualquier tipo de inversión, con el trading, se espera obtener una rentabilidad. Es por eso, que cuando estamos comenzando, necesitamos saber cuál es nuestro objetivo y cuáles son los medios de los que disponemos para alcanzar tales objetivos. Dicho de otra forma, a partir del riesgo que estamos dispuestos a asumir y de la rentabilidad esperada de la inversión, cual es el capital del que disponemos para lograr nuestro objetivo.

La rentabilidad esperada con el desarrollo de la operativa está directamente relacionada con el riesgo y con el capital inicial. En cada operación cada uno estará dispuesto a correr un determinado riesgo en porcentaje sobre el capital y, el resultado de cada operación dependerá de la cantidad que estemos dispuestos a arriesgar en cada operación. Cuanto mayor sea el importe de cada operación, mayor será el número de activos adquiridos para generar rentabilidad.

El capital inicial, además, es una variable en la que influyen las posibilidades de cada uno. Es muy importante tener presente que no debemos invertir aquel capital que podamos necesitar para afrontar pagos en un corto espacio de tiempo.

Si hay una cosa que condiciona absolutamente el trading desde el mismo momento en el que uno empieza en este mundillo, es sin lugar a dudas el capital inicial. Y no hablo únicamente del hecho conocido de que a mayor capital se “mueva”, mayores beneficios se pueden obtener.

Me refiero a que el capital que uno haya decidido dedicar al trading, condiciona qué mercados pueden operarse y cuáles no, y con qué estrategias operativas uno puede afrontarlos. Vamos, que hay que empezar a cambiar la clásica pregunta del “¿cuánto dinero se necesita para hacer trading?” por la más acertada “¿qué trading puedo hacer con los x euros que yo dispongo para ese fin?”.

En realidad, se puede hacer trading con cualquier cantidad de dinero, aunque lo realmente importante es ser consecuente con ese capital inicial para no cometer locuras que tengan como resultado final la aniquilación de la cuenta a una velocidad pasmosa.

Por ejemplo, hay muchos brokers que permiten operar en Forex (pares de divisas) con microlotes. Para hacernos una idea, un microlote del Forex implica que cada pip de movimiento de la moneda suponen una pérdida o beneficio en tu operativa de 0,10€. Considerando un stop más o menos razonable para hacer intradía en Forex de 15 pips, que serían 1,5€, y aplicando un 1% de riesgo en cada operación, el capital que necesitaríamos para llevar a cabo esta operativa sería de 150€.

Claro, la contrapartida de este tipo de trading es que tampoco podemos esperar beneficios espectaculares en un inicio, pero es una estupenda manera de coger experiencia y horas de pantalla en los inicios en el trading.

Operar los futuros, la opción más exigente en capital

Generar Dinero

Pero como os imagináis, hemos cogido un extremo del trading por la banda baja. Si por ejemplo tenemos claro que queremos operar futuros, las cifras cambian radicalmente. De entrada, para operar un mercado de futuros, los brokers te pedirán una cuenta mínima que rara vez bajará de 500$. Por ejemplo, para poder operar el futuro del DAX alemán, difícilmente podrás hacerlo con menos de 2.000€ en la cuenta.

Más allá de ese detalle administrativo, tendrás que tener muy en cuenta la regla del 1% del riesgo que ya hemos comentado en otras ocasiones. ¿Cómo puedo saber entonces la cantidad de dinero mínima aconsejable para operar un mercado de futuros? Pues es muy sencillo. El punto de partida de cualquier cálculo en este sentido es el valor del tick del mercado que pretendes operar. Pongamos, por ejemplo, uno de los mercados de futuros más accesibles para capitales pequeños, como puede ser el futuro del Dow Jones.

El Dow Jones tiene un precio por tick de 5$. Eso implica que cada tick arriba o abajo que se mueve el futuro, estoy ganando o perdiendo 5$ en mi cuenta. Considerando que el stop estándar en los futuros suele ser de 10 ticks (menos de eso entras en zona de riesgo), y un 1% de riesgo máximo asumido en cada operación, acaba dando los 5.000$ que para muchos es la cifra comúnmente aceptada como mínima para hacer intradía con futuros.

Lo más importante es, por lo tanto, ser consciente de las limitaciones que suponen el capital inicial del que disponemos. Mientras seamos coherentes con eso, siempre se puede encontrar un producto adecuado para nuestra operativa. ¿Qué es lo que nunca debe hacerse? Operar un producto para el que no tenemos capital suficiente.

Es decir, no se puede operar el futuro del Dow Jones con 1.000$, aunque el broker te deje hacerlo. ¿Por qué? Porque con stops de 10 ticks, estás asumiendo un riesgo del 5% en cada operación, algo que quizás más adelante puedas hacer, pero desde luego no en tus inicios, porque es fácil que quemes la cuenta.